sábado, 23 de octubre de 2010

Notas de Islandia, por fin ...

Estoy eufórico porque he terminado de poner al día en versión blog mi diario de Islandia.
Soy bastante irregular en esto de escribir con lo que me tomado quince meses nada menos en conseguirlo.
Aquí está el resultado ... ¿te gusta?

domingo, 12 de septiembre de 2010

Shutter Island


He acabado Shutter Island despues de tanto tiempo leyéndolo poquito a poquito.
El principio fue un poco duro porque el ingles de Dennis Lehane no es tan simple como el que estoy acostumbrado a leer. Seguro que leeré algo mas de este autor.
Esto noche voy a ver la peli Martin Scorsese hizo basada en este librito a ver que tal.

lunes, 16 de agosto de 2010

Sorpresa !

Hoy me he llevado una grata sorpresa al llegar al trabajo después de vacaciones.
Abría la puerta de mi despacho concentrado en las tareas urgentes que me esperaban tras dos semanas de ausencia y toda mi concentración se esfumó ante la esto ....

mis compañeros del trabajo me han preparado este recibimiento para celebrar mi cumpleaños. Me ha encantado. Gracias!!!!

sábado, 24 de julio de 2010

Le Club des Incorregibles Optimistes - Jean-Michel Guenassia

Hace muchos meses que no escribo un comentario sobre algo que leo. Me ha costado mucho, pero que mucho, acabar este Club de los Incorregibles Optimistas. Es largo, larguísimo, casi 750 páginas aproximadamente. Cuando iba por la 100 quería dejarlo. Cuando iba por la 200 le dije a mi mujer que lo abandonaba pero, no sé, insistí un poco más y se dio el milagro. Me enganché.
De la mitad para adelante ya no he podido parar. Me ha encantado.



Señor Jean-Michel Guenassia,
Ya se que la obra de un escritor es sagrada, y todo eso, pero le pido un poco de piedad hacia sus lectores. ¿Porque escribe usted un libro tan hermoso de 750 pagínas si con 500 hubiera tenido bastante?. Se que soy muy osado al preguntarle esto y que seguro que su respuesta a una pregunta como la mia hubiera sido como la de Pavel a los editores de su obra no publicada. Para su proxima obra piense que todo lector tiene un tiempo limitado para leer libros en su vida. No todos somos como Michel capaces de devorar libro tras libro. El tiempo es limitado y hay otros fantasticos autores como usted que merecen ser leidos. Espero que no se sienta ofendido ni insultado por esta humilde misiva.
Con toda mi admiración,
Solidodemente

En el ultimo día de lectura señalé algunos frase y parrafos que llamaron mi atención por distintas razones. Aqui los transcribo:


"- Demain sera meilleur. Je suis désolé de le constater, Igor Emilievitch, tu es négatif. Moi, je suis optimiste.
- Je suis un optimiste aussi, répondit Igor. Le pire est devant nous. Réjouissons-nous de ce que nous avons."


"-C´est mieux. Je vais te dire une chose qu´il ne faudra pas que tu oublies. La vie, c´est comme les montagnes russes, a déclaré Leonid d´un ton sentencieux. Tu descends très vite, tu restes longtemps en bas et tu remontes avec peine."


Je me suis alors souvenu de ce qu´Igor et Sacha n´avaient cessé de me répéter, chacun de leur côté: "Tu es vivant, ne te plains pas, pour toi tout est possible".

"Le Club des Incorrigibles Optimistes" Jean-Michel Guenassia

miércoles, 21 de julio de 2010

Tarde de partido

Seguía mirando por la ventana esperando el regreso de la policía.
No sabía que hacer - ¿Qué hago?, ¡por Dios, dame una idea! – pensaba desesperado.
Hacía poco más de un par de horas que se habían marchado el comisario García y su ayudante Comosellame, un gordito con cara de no enterarse de nada. Subieron al coche de manera inesperada después de recibir una llamada que, a juzgar por la cara del inspector, debía ser urgente e inoportuna. Mencionaron que volverían en un par de horas para hacerle algunas preguntas más.
Dudaba. Pensaba que tenía que haber sido más teatral con ellos y haber mostrado más inquietud por la desaparición de su mujer. Tenía la convicción de que en su situación lo mejor era comportarse con naturalidad aunque estaba claro que ser natural era un poco peligroso. La verdad era que estaba extremadamente contento, exultante ante la idea de haber perdido de vista a su mujer. Levantó los ojos y echó un vistazo al perro que lo vigilaba atentamente desde su refugio acurrucado al fondo del jardín a la sombra de un rosal. Miró el reloj. Quedaban dos horas para el partido.
Necesitaba inspiración y una copa. Fue a buscar hielo y lo que quedaba de la botella de ron añejo que había abierto hacía un par de días. Con el vaso helado en la mano se tumbó a la sombra del tilo sobre una hamaca amarilla que había odiado desde el primer día. Aquella maldita hamaca. Recordaba la tarde en que llegó de su trabajo y encontró a su mujer tumbada en traje de baño y gafas de sol años sesenta bronceando su pálida piel al sol de los últimos días de junio. Estaba dormida y su piel cubierta de aceite bronceador reflejaba los rayos de sol proporcionándole un aspecto irreal que indudablemente evocaba a una rubia de película californiana. Tenía puestos los pequeños auriculares con el cable blanco que zigzagueaba entre sus pechos y cruzaba por encima de su vientre introduciéndose en un minúsculo aparatito que debía haber posado sobre su muslo pero que visiblemente había resbalado hasta alojarse en su entrepierna. Respiraba despacio, relajada y su pecho subía y bajaba lentamente marcando un ritmo que a sus ojos parecía de lo más sensual. Se quedó un minuto mirando la hermosa figura cubierta con los pocos centímetros de tela del minúsculo bikini y dando rienda suelta a sus fantasías masculinas. Una sonrisa se dibujaba en su cara mientras, sin quitar ojo a cada curva del cuerpo, iba repasando en su cabeza la película de todo lo que quería hacerle a ese apetecible cuerpo que se exhibía bajo su mirada. Junto a ella descansaba una botella de agua calentándose poco a poco al sol. Había conducido más de dos horas con las ventanillas bajadas intentado compensar más mal que bien el aire acondicionado que se había estropeado en el momento más inoportuno. Estaba empapado de sudor. Por un instante el calor y la sed le hicieron dirigir su atención a la botella. Se inclinó para cogerla al mismo tiempo que sus ojos volvieron a posarse en aquellos pechos que ahora quedaban a escasos centímetros de su cara. De manera natural acercó los labios hacia el manjar que tenía tan cerca y abriendo la boca se quedo inmóvil al escuchar la voz cortante que tan bien conocía.
- Apestas, ¡que asco! No me toques.
Sobresaltado, se irguió rápidamente haciendo crujir el plástico de la botella en sus dedos crispados y apretando los dientes en un intento de contener la rabia que lo invadía y le quemaba por dentro. En ese momento el caniche de su mujer se acercó a su ama y comenzó lamerle los dedos de los pies haciéndola reír por las cosquillas.
- Ven aquí mi chiquitín. ¿Quieres jugar con mamá?
- Siiii, acércate chiquitín. Acércate… - se decía en su cabeza mientras canalizaba toda la rabia en su zurda, esa que tan bien le había servido para despejar balones jugando de defensa en el equipo de fútbol de su pueblo.
No se hizo esperar. ¡Boooooom!.
Sintió como en una décima de segundo toda la ira acumulada se tornaba en satisfacción viendo al chucho describir una curva perfecta por los aires para ir a aterrizar, el hocico por delante, sobre las baldosas que cubrían la terraza. Entre aullidos y alaridos salió corriendo como rebotado a velocidad de vértigo para esconderse al fondo del jardín bajo los rosales que delimitaban la propiedad.
Los gritos de terror y las lágrimas de su mujer iban a la par de los del pobre chucho, pero él no se quedó allí para escuchar los insultos, reproches y amenazas que salían atropelladamente de su boca. Giró sobre sus talones dirigiéndose hacia la casa con una sensación de triunfo mientras iba pensando – ¡Que se joda esa zorra y su puto perro!
Entró por la puerta de la cocina y abrió una cerveza bien fría para calmar la sed y el calor agobiante.
- ¿Cómo esta mi Fresita? ¿te duele mucho? Te lo juro, ese animal nos las va a pagar. – sabedora que su marido la seguía escuchando, alzó la voz una vez más para gritar entre lágrimas y rabia desmedida- ¡Un día de estos Fresita y yo te lo haremos pagar! ¡Un monstruo, eso es lo que eres!
- ¡Válgame Dios! Fresita. ¿quién podría elegir un nombre más estúpido para un perro?
Con tranquilidad, miró a la pared frente a él donde estaban presentados los cuchillos de cocina. Sintió una mezcla de placer y excitación en los largos segundos que tomó para elegir cual de ellos sería más eficaz.
¡Ring,ring! Abrió los ojos sobresaltado. Seguro que eran el inspector y su ayudante llamando de lo otro lado de la verja.

- Bueno pues ya estamos aquí otra vez. Espero que nos disculpe por las molestias. Solo me queda hacerle unas pocas preguntas más y lo dejamos tranquilo. Cuando nos llega una denuncia ….
- Tiene usted un perro precioso – lo interrumpió Suárez - Me encantan los caniches. ¿cómo se llama?
García no pudo contenerse y le echó una mirada fulminante a su nuevo compañero aunque este no se percató de nada porque estaba de espaldas a ellos mirando a un perrito con aire triste que descansaba a la sombra de unos rosales en flor.
Se sentía incomodo porque el hombre seguramente había notado su mirada de desapruebo hacia Suárez. Veía como un castigo el que le hubieran endosado a un tipo como Suárez. Era un incompetente.
- Se llama Fresita. Es el perro de mi mujer.
- ¡Fresita ¡ ¡Hola Fresita! – Suárez ya estaba llamando al perro y desentendiéndose de todo lo demás.
El comisario carraspeo un poco y continuó – Como le iba diciendo, cuando nos llega una denuncia de desaparición como la que han hecho sus suegros, estamos obligados a hacer unas cuantas preguntas. No nos va a tomar mucho más de su tiempo.
- Lo comprendo. No se preocupe. Haga las preguntas que quiera. Mientras acabemos antes del partido de esta noche ...
Estaba claro que los suegros de este tipo debían tener buenas influencias para que el jefe lo mandara a él, un comisario de la brigada criminal, a esclarecer la desaparición de la hija cuando habían pasado tan pocos días y además teniendo en cuenta que no había nada que indicara que había algo de criminal en la desaparición. Era aun más estúpido considerando que la joven en cuestión se había fugado al menos un par de veces en su adolescencia.
Sintió un poco de compasión por aquel hombre de ojos tristes abandonado por su mujer que tenía frente a él. Estaba claro que los tipos vulgares como aquel o como él mismo no debían exponerse a casarse con mujeres tan exuberantes e imponentes como la de la foto que llevaba entre las páginas de su libreta sin exponerse a un enorme par de cuernos o a quedarse solo de la noche a la mañana como a todas luces le había pasado a este pobre individuo.
- No se preocupe que esta noche vemos el partido tranquilamente. Es cuestión de unos minutos.
- ¡Vamos Fresita! ¡Vamos precioso, ven aquí! – seguía obstinado el imbécil.
Tenía ganas de acabar con todo este sinsentido y marcharse a casa con su mujer que ciertamente no era una belleza pero que cocinaba como nadie. Seguro que le dejaría ver el partido tranquilamente en su sillón y con un poco de suerte hasta le serviría una cerveza y le prepararía una tapa.
Haciendo una pausa, García bajó la mirada a su cuaderno que sujetaba con la mano derecha – A ver ¿dónde estábamos? Uhm, ah sí. Según nos ha contado usted, encontró la nota de despedida de su mujer el martes al volver del trabajo. También nos ha dicho que habían tenido una pelea por la mañana antes de marcharse. ¿Podría decirme por qué motivo se habían peleado ustedes?
Era la primera pregunta realmente personal y el comisario atisbó cierta turbación en los ojos de aquel hombre. Pero no tuvo tiempo de responder a su pregunta porque cuando abrió la boca, Suárez los interrumpió de nuevo.
Se había alejado unos pasos hacia el perro y lo llamaba - ¡Fresiiiita!, ven aquí.
¡Vamos pequeño ven a aquí! ¡Vamos Fresita ven conmigo!
-Es un poco extraño que su mujer no se haya llevado al perro, ¿no le parece? – comentó ágilmente García retomando el hilo de la conversación. Volvió a percibir un poco de inquietud en la cara de aquel hombre. Empezaba a sentir que quizás esta banal historia de mujer fugada y hombre abandonado podía esconder algo más serio.
La mirada del hombre se posó de nuevo en los ojos de García. Tras un segundo de hesitación su expresión cambió y ganó en firmeza.
- Tengo que ser sincero con usted. – hizo una pausa y respiró hondo antes de continuar - No me gusta ese jodido perro y nunca me ha gustado. Me jode que mi mujer me lo haya dejado. Llevo toda la semana intentando atraparlo y le juro que cuando le eche el guante lo voy a llevar a la perrera o mejor le voy a dar un puntapié y lo voy a echar a la carretera a ver si lo atropella un coche de una vez y me quedo tranquilo.
Hizo una pausa para tomar un poco de aire y continuó. – El martes por la mañana me peleé con mi mujer porque no me había planchado ninguna camisa y no tenía nada que ponerme para ir a trabajar. Pero no le engaño, el lunes, como casi todos los días, también nos peleamos al volver del trabajo por culpa de ese estúpido perro que se había meado en el coche.
- ¡Vamos pequeño! ¡Ven a jugar! – oía la voz de Suárez junto a los rosales.
- Para ser sincero – continuaba ganando seguridad en su voz a cada palabra que añadía – me alegra que la arpía de mi mujer se haya marchado y estoy mucho mejor sin ella. Desde el martes por la tarde que no la veo me siento de vacaciones y espero que se pierda por ahí y no vuelva.
Suárez, que se había dado por vencido con el chucho, seguía atentamente las palabras de aquel individuo con la boca abierta y un aire de no comprender nada.
- No me importa donde esté ni con quien esté y a mis suegros les pueden dar por culo.
La franqueza de aquel tipo hacía mella en el comisario. Sentía que aquel pobre diablo por fin mostraba su verdadera cara. Era indudablemente sincero y, como ya sospechaba, no era más que un cornudo abandonado completamente inofensivo. Por fin podría cerrar su cuaderno y marcharse a casa.
- ¡ Anda, tú por aquí! – volvió a interrumpir el insufrible de Suárez.
El caniche se aproximaba a los tres hombres a paso ligero. Se detuvo en medio de ellos dejando sobre las baldosas un objeto que llevaba en la boca. Levantó la cabeza mostrando su rosada lengua. Una mano de uñas largas y esmaltadas con finos dedos de mujer descansaba a sus pies. Le faltaba el dedo meñique.
- ¡Joder! – exclamo García. – Creo que hoy usted yo nos vamos a quedar sin partido de fútbol.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Un proyectito que se concretiza ... Notas de Islandia

Hace ya mucho tiempo, una eternidad que me lancé a pasar al ordenador mi diario de Islandia. Poco a poco se concretiza y aqui se puede ver ya un poco el resultado aunque todavia me queda mucho por hacer:


Que les parece?

viernes, 13 de noviembre de 2009

2009-10-07 Ginebra-Paris-Osaka-Tokyo

Soy un tipo con suerte. Todavía no he acabado de relatar mi último viaje a Islandia y aquí me veo en un Boeing 777 volando rumbo a Osaka.

También soy un tipo con suerte porque en un avión abarrotado he conseguido un sitio en el que no hay nadie justo a mi lado. A mi derecha la ventana y a mi izquierda un sitio vacío y enseguida una Lolita (espero que no se me enfade en el caso de que lea español y eche un ojo a esta pantalla) extremadamente discreta. Todavía no me ha mirado a la cara ni cuando le he pedido medio en inglés y medio con gestos que me deje pasar para ir al baño.

Soy un tipo con suerte porque voy a pasar dos semanas en el Imperio del Sol Naciente. De miércoles (vuelo) a domingo de turista. De lunes a viernes de conferencia y esperando que sea muy interesante, y de sábado a miércoles de turista en compañía de mi cuate Mimile.


En fin, que soy un tipo con suerte. Siempre lo he sido.

Después de pasar unos últimos días de trabajo con un estrés extremo y alargando las horas. Aquí estoy tecleando en el asiento de segunda clase volando en la noche cerrada mientras … no se … quizás los rusos duerme ahí abajo.

La salida de Ginebra ha sido muy tranquila. Que gustazo montarte en un avión sin niños. Creo que hace seis años que no se lo que es no estar con los ojos pendientes de mis renacuajas cargado con maletas, carritos de bebe, biberones, chupetes y todo ese folclore.

Al llegar a la zona de espera me he encontrado con una conocida del trabajo que hacía el mismo trayecto. Hemos conversado antes de embarcar y, para nuestra desgracia, hemos conversado más de lo que a los dos nos apetecía esperando en la salida de la conexión en Paris. El avión está retrasado.

Que mosqueo me llevo cuando anuncian que el avión sale con cuatro horas de retraso por culpa de un tifón cuyo centro se espera que esté en Osaka a la hora de nuestro aterrizaje con lo cual el vuelo se ha retrasado para evitar el centro del tifón que se espere que esté en Tokio cuando finalmente aterricemos.

Al final salimos más de cinco horas de retraso por culpa de una avería en la rampa de pasajeros. O sea que en lugar de llegar a las 8:30 a.m. creo que llegaremos sobre las 13:30 a.m. más o menos.

El avión está lleno de japoneses como no es de extrañar. Muy poquitos occidentales vienen a dar una nota de color. Me ha dado tiempo a observar unos cuantos gestos y comportamientos que son muy extraños para mi entre los nativos de estas islas en las que voy a poner tierra en algunas horas. Yo soy un tipo al que le gusta improvisar en los viajes todo el tiempo, sobre todo cuando viajo solo cosa que ha en los últimos años no he hecho. Esta vez me he comprado un par de guías de viaje que por supuesto apenas he ojeado y seguro que si las hubiera leído podría comprender un poco más los gestos y comportamientos básicos de esta gente que seguro están explicados a un nivel básico en este par de libritos que tengo a mi lado así como indicaciones de cómo comportarse: que hacer y no hacer en Japón. De todas maneras me obstino en no leer. Lo único que he buscado ha sido como ir de Osaka a Tokio en tren, lo que se limita a identificar el nombre de la estación de tren de donde sale el tren bala así como el modo de llegar del aeropuerto Internacional de Kansai hasta la dicha estación. El como llegar desde la estación de Tokio (¿que estación? Seguro que hay más de una) hasta mi hotel lo miraré cuando esté en el tren. Tiempo tendré. Así soy yo cuando viajo solo. …. Hacía adelante y ya veremos ….

Volviendo a eso que decía sobre gestos y comportamientos, que extraño ese comportamiento tan curioso que la inmensas mayoría tiene de no mirarte a los ojos nunca. Si les hablas bajan la vista, si te los cruzas de frente en el estrecho pasillo del avión bajan la vista, si estás sentado en la zona de embarque antes de embarcar con una fila de diez asientos con diez japoneses sentados y se te ocurre recorrer con tu mirada los diez sitios tienen la vista bajada. No hay esa interacción minima que tenemos nosotros, ese pequeño instante en el que las miradas se cruzan antes de que cada uno mire a otro lado. Bueno habrá que experimentar y ver si comprendo como funcionan.

Otra cosa muy curiosa. Un buen puñado de japoneses casi todos de una cierta edad, de pie en la zona de embarque esperando. Llega un chica japonesas joven (aunque no sabe ni diós [en minúscula] la edad de esta gente). Se forma un semicírculo alrededor de la chica, ella dice algo y la gente responde con una demostración de alegría y un aplauso general muy discreto como no queriendo hacer ruido. Inevitablemente recuerda a un maestra llegando a una clase de preescolar y diciendo – ¡hoy tengo caramelos para todos! – y los nenes respondiendo - ¡Yupi, yupi, yupi! – solo que los nenes de aquí están jubilados.

Después de una película, una comida y una ratito de escritura toca dormitar un poco.


………………

Ya me pegué tres películas y una siesta. Estoy bien harto de este puñetero avión. Veo que me queda una hora antes del aterrizaje. También he podido comprobar que hay 7 horas de diferencia. Cuando me he despertado me he encontrado con un bandejita con una comida escuálida y eso que yo soy de los comen poco. Un último apretón que ya casi estamos. Hace nos minutos he visto un poco de Korea. Ahora entre las nubes veo que estamos sobrevolando el mar del Japón.

Las vistas desde el avión al llegar son esplendidas. El mar es de un color azul precioso con una costa sinuosa poblada de multitud de islas costeras bastante montañoso y cubierto de bosque cuando no de casas.

Llego a Osaka recojo la maleta y busco información de cómo ir desde el aeropuerto hasta la estación Shin-Osaka desde donde sale el shinkansen o sea el tren de alta velocidad japonés hacia Tokio. En un mostrador de información me dicen que tengo que tomar un tren desde el aeropuerto y cambiar en Shin-Osaka para coger el shinkansen. Me pego con un distribuidor de billetes de tren pero al tercer intento consigo comprar el billete completo hasta Tokio. Son cuatro tarjetitas casi todo escrito en japonés (creo que japonés y Japón van a ser las palabras que voy a repetir infinidad de veces en los próximos días). La máquina no me ha aceptado una de las dos tarjetas. Menos mal que tengo dos. Espero que esto no se vuelva un problema con eso de los límites que suelen tener.

Un viejecito de la compañía de trenes me ayuda a encontrar la entrada y una pareja me dice cual es el andén. No hay estrés (todavía) porque tengo cuarenta minutos hasta que llegue el tren. Me he arriesgado un poco porque al comprar el billete he elegido una correspondencia donde solo tengo 10 minutos justos para cambiar de tren.

Hasta Osaka hay unos 50 minutos. En todo el trayecto no se ha visto casi ni un centímetro de terreno sin construir. Las pocas excepciones ha sido algunos fuertecitos entre las casas entre las que predominan el arroz y la col. Se ve que las islas se les han quedado pequeñas. Casi todos los edificios son pequeños pero sobresale de vez en cuando algún que otro rascacielos. Las casas están construidas muy apiñadas las unas con las otras dejando muchas veces no más de un metro entre ellas para que las vecinas se puedan pedir un poquito de sal o aceite desde sus respectivas cocinas o estar de chachara sin salir de casa. En muchas cosas me recuerda a mi pueblo de Granada pero con las calles más o menos rectas. Solo he visto dos casas antiguas en todo el trayecto ¿?, ambas de madera. Una muy señorial y otra mas modesta. Muy encantadoras para alguien como yo que nunca ha visto esto (salvo en la tele, claro).

Todo se pasa bien, me sobran tres minutos una vez sentado en mi asiento. Son las 15:35 y aquí estoy sentado en el dichoso trenecito. Son casi tres horas que voy a pasar mirando por la ventana e intentando informarme como llegar desde la estación hasta el hotel. Ahora me quedan dos problemas que resolver hasta la noche. El primero es encontrar el lugar donde está mi hotel. Que listo soy, he impreso el email de confirmación de la reserva y en el solo hay escrito el nombre del hotel y el numero de teléfono pero no la dirección. El segundo problema es, una vez que consiga la dirección, orientarme para llegar, que seguramente será en metro. Me parece que llego a hora punta de salida del trabajo con lo que va a ser interesante eso de meterte en un metro abarrotado y con una bolsa de viaje del tamaño de una maleta ......

miércoles, 12 de agosto de 2009

Casi perfecta ...

Una noche casi perfecta.
Escribiendo
con buena música de fondo
rememorando un viaje pasado
leyendo poemas
y una pizca de melancolía solitaria.

jueves, 6 de agosto de 2009

De vuelta ... por dos veces

Mucho tiempo sin escribir en este blog mio pero si en otros sitios.
De vuelta de 3 magnificas semanas de viaje por Islandia que han sido inolvidables y de vuelta a este blog donde quiero poner mi diario de viaje aunque a posteriori. Ya veremos ...

domingo, 8 de marzo de 2009

Matar y guardar la ropa - Carlos Salem

Uno de los blogs que suelo seguir es el Pateando el Mundo. En él me interesan sobre todo las reseñas de literatura y en especial en lengua española. Llevo muchos años siguiendo al autor que un día se acercó a mi por email preguntando educadamente si podía incluirme en una lista donde enviaba escritos que el hacía periódicamente y que esperaba comentarios y criticas de mi parte. Y todo esto porque un amigo común le había hablado de mi persona. Con los años, los mensajes se convirtieron en Blog y yo me sentí inspirado para hacer este mi blog "egocéntrico" (así como lo llamo yo).
He descubierto un buen puñado de autores y he leído o tengo pendiente unos cuantos libros de los he descubierto allí. Alguna vez , por casualidad mis lecturas han convergido con los del autor pateando-el-mundo como me pasó esta navidad con Murakami.
Hace unos minutos he pasado la última página de Matar y guardar la ropa de Carlos Salem autor y título que conocí a través de ese blog. ¡Y como lo agradezco!
¿Cómo habría sabido de él si no fuera porque Internet existe y que hay alguien allí compartiendo pasiones a través de posts en un cuidado cuaderno abierto a todos?
Después de haber leído Camino de ida el año pasado ya dije en un post, que iba a buscar otro Salem. Unas cuantos golpes en el teclado en el Google y enseguida lo encontré.
Ya está leído y me ha encantado.
¡Que estilo de escritura tan jodidamente bueno tiene el Señor Salem!
Es un maestro.
Y que pena al ver que esta es su segunda novela y que todavía no hay tercera.
¡ A trabajar maestro Salem y a parir otra todavía mejor !

Arnaldur Indridason - ¡ en español !

Estamos de fiesta. Ayer en el apartado de cultura de El País leí un articulo Sangre, melancolía y nieve dedicado a Arnaldur Indridason, ese novelista islandés que descubrí por casualidad hace unos meses y de el que he tenido el placer de leer un par de novelas que me han encantado.
La mujer de verde y El hombre del lago













En las dos reseñas que hice para este par de magníficos libros ya mencionaba que era una pena que nadie se hubiese esforzado por traducir esto al español. Me daba un poco de rabia que yo había podido disfrutar de estos libros pero que allí en casa casi nadie pudiese compartir el placer conmigo por falta de una versión en español. Pues parece que finalmente RBA se ha lanzado a traducir la excelente La mujer de verde y espero que en breve lo haga por su todavía mejor El hombre del lago

Longitude - Dava Sobel

"The true story of a lone genious who solved the greatest scientific problem os this time" o bien, "la verdadera historia de un genio solitario que resolvió el mayor problema científico de su tiempo".

Hoy día lo que consiguió el Sr. Harrison es algo tan simple y accesible que está al alcance de todos. Quizás esa banalidad con la que usamos su invento en nuestros días le ha restado gloria a este hombre que dedicó toda su vida a resolver el problema de Longitud, es decir encontrar un método para determinar la posición de los barcos en alta mar en grados de longitud. En la época de Harrison ya se era capaz desde hacía milenios de determinar la latitud con bastante exactitud. Pero determinar latitud y longitud permitiría entre otras cosas salvar muchas vidas. La historia de un carpintero metido a relojero que dedica su vida intentar resolver el problema de identificar la longitud es sorprendente. Harrison raya el fanatismo. Está muy bien escrito aunque el principio del libro es un poco desconcertante por el hecho de que comienza con un resumen de la historia que incluye el desenlace. Extraño ¿verdad?. Pero a pesar de todo la autora ha sido capaz de despertar el interés por su historia en el resto de sus páginas.

Llevaba años con este libro esperándome para que lo leyera sobre todo porque el genial Simon Singh fue el primero que me lo recomendó. Por cierto que libros de Singh como The Code Book o Fermat´s Last Theorem son libros en la estela de Latitud pero ... ¡¡¡¡aun MEJORES !!!!
Los dos están entre mis favoritos sobre todo el segundo y se los recomiendo encarecidamente a cualquiera que comprenda lo que quiere decir esto: [estas matemáticas están por encima del nivel del libro]
ax + b = c

sábado, 7 de marzo de 2009

Watchmen - la película

Hace unos minutos he salido del cine de ver la esperada Watchmen.
Noviembre pasado leí el famoso cómic Watchmen. Recuerdo que no me había gustado [Watchmen - Novela gráfica].

Tengo que reconocer que estoy sorprendido por la película aunque no sea ninguna obra maestra.
Desde mi punto de vista, lo que sorprende es que aun siendo muy similar al cómic original, supera por mucho a este. Creo que es la primera vez que me ocurre que una adaptación me parece mejor que un original.

Siendo un cómic que, parece ser, muchos consideran el "mejor" de la historia (para mi malo tirando a muy malo), me intriga saber qué piensan los fanáticos de Watchmen.
¿Estarán de acuerdo conmigo que la peli es mejor que el cómic?
Si la peli es mejor que el comic y el comic es "el mejor", ¿será la mejor peli del historia? (ja, ja, ja ... para mi es más bien mediocre aunque tenga algún detalle interesante).

Ya veremos lo que dice la gente ....

jueves, 26 de febrero de 2009

Compartiendo historias - Leyendo con ...

Esta entrada es un complemento a Compartiendo historia - Leyendo para ...
Hace ya años que comencé a leer en voz alta. Todo empezó cuando mi mujer y yo (no recuerdo si ya estábamos casados) queríamos leer el mismo libro. Creo que fue La piel del tambor de Arturo Pérez Reverte.
Un libro de intriga muy ameno. Discutiendo entre risas llegamos al acuerdo de que uno leía en voz alta y el otro escuchaba. Enseguida nos dimos cuenta que disfrutábamos más que leyendo cada uno por su lado. Aunque esto ne se puede aplicar a toda clase de libros, compartíamos la intriga como una especie de complicidad que iba muchísimo más lejos del típico intercambio de comentarios - ¿a ti que te parece tal o tal parte? - o bien - me encanta (o me disgusta) esta otra.
Leer a cuatro manos es fantástico porque la emoción, la duda, el miedo y todo lo demás lo vives al mismo tiempo y junto a alguien que quieres. Cuando te cansas de leer o se te cansan los ojos, le pasas el libro a la otra persona y te pones a escuchar.

Tiene también sus pegas, necesitas a otra(s) personas para poder jugar el juego (y eso es lo que deseo a todo el mundo ... tener alguien al lado) y a veces te puedes encontrar con ganas irresistibles de continuar la historia pero te tienes que aguantar porque el compañero/a de lectura no esta disponible, claro está que leer otros libros en paralelo es necesario para evitar el ´bloqueo´.

Una buena elección del libro para leer a dos o más voces es fundamental. Leer la Crítica de la razón pura a varias voces me parece un poco durillo (... a una voz también ...).

Una excelente elección para empezar seria el genial Manolito Gafotas cortito y divertido. Estoy seguro que acabas intercambiando lágrimas de risa como a mi me pasó hace unos meses (por cierto que el libro es para adultos aunque lo vendan en la sección infantil).

¿A ver quien se atreve?

martes, 24 de febrero de 2009

Compartiendo historias - Leyendo para ...

Leyendo para ...
Como ya comenté en mi ultima entrada, el sábado pasado terminé de leer El Hobbit por segunda vez en mi vida siendo esta una experiencia muy especial. Cada día desde hace algunos años leo en voz alta página a página para mi hija Tania de cinco años. Si pongo juntos todos los momentos de pura felicidad que he pasado en esos ultimos años tengo que admitir que, a parte del nacimiento de mi segunda hija, ese rato que comparto con ella es el que más satisfacciones me ha dado.



Vivir con ella historias como Harry Potter, Pippi Calzas Largas, Matilda, El Hobbit o Corazón de Tinta es algo que no tiene precio. Tener como amigos comunes a Harry, Germion, Ron, Hagrid, Pipi, Mr. Nelson, Tommy, Annika, Matilda, la señorita Honey, Bilbo, Gandalf, Balin, Bombur, Bifur, Oin, Gloin, Thorin, Fili, Kili (los tres últimos tristemente fallecidos en la batalla de los cinco ejercitos), Meggi, Mo, Dedo Polvoriento y muchos más es maravilloso.
Tener enemigos comunes como Voldemort, los Malfoy, Snape, la Trunchbull, Smog, Capricornio y tantos otros nos une ante la adversidad.

Ahora sueño en leer para Diana y leer con Tania más y más (vemos eso de "leer con" en la proxima entrada).

lunes, 23 de febrero de 2009

El Hobbit - J.R.R. Tolkien

Recuerdo cuando era adolescente e hice un trato con mi madre que consistía en lo siguiente:
Por cada sobresaliente me ganaba un libro, por cada suficiente me quitaba un libro y los notables no valían libros. Así cada vez que repartían los boletines de notas estaba esperando hacer mi recuento particular.

Yo era un niño de notable así que al final nunca conseguí muchos libros. Pero me acuerdo muy bien del primer libro que compré fruto de hincar codos delante de libros de texto y apuntes: El Hobbit de J.R.R. Tolkien. Este fue mi primer contacto con la literatura fantástica y nunca lo olvidaré. Después vino El Señor de los Anillos que tanto dio que hablar hace poco a partir de la excelente adaptación para el cine de Peter Jackson.

El Hobbit es todo un clásico publicado en 1937 y que sigue deleitando a lectores de todas las edades.


Para mi es un libro que me encanta y desde el sabado pasado se ha elevado hasta convertirse en un mito. Esto se puede explicar en unas lineas...
Hace más de veinte años que lo leí por primera vez y ha sido un placer volverlo a leer en voz alta para mi hija. Mientras leía en mis manos el mismo libro de páginas amarillentas que leí en mi adolescencia. ¡ Que gustazo de compartirlo con Tania ¡
Y que sensación de placer tan grande al verla llorar al final del libro cuando mueren algunos personajes que ella amaba.
- Papá, son mis dos personajes favoritos - me decía entre lagrimas mientras se me abrazaba sollozando desconsolada. Eso es tener cinco años y vivir los libros con intensidad. y lo demás son tonterías. Piensen que estamos hablando de un libro no de una película. Ha sido el-no-va-más para un papá que sueña con transmitir y compartir el amor por los libros. Algo que ya hizo mi padre por mi hace muchos años.

Yo que soy un poco radical pienso que .....
¡ El que no es capaz de disfrutar de libros fantásticos es que ya está un poco muerto !
¡ La vida sin un poco de fantasía no es vida o no merece ser vivida !

¡A leer a leer .... novela fantástica, ciencia ficcion, novela negra y todos esos generos "secundarios" que le dan sentido al mundo de los libros que tanto amamos.

domingo, 22 de febrero de 2009

Tout est sous contrôle - Hugh Laurie


Hace unas semanas mi mujer se fue a Toulouse por cuestiones de trabajo. De vuelta vino cargada con un buen puñado de libros entre otros este desconcertante Tout est sous contrôle (Todo bajo control). Yo veía que de vez en cuando se le escapaba una risotada mientras leía. A mi que me encanta el personaje del Dr. House y, descubriendo que antes de actor Hugh Laurie fue guionista, me dije que iba a leerlo.

El libro fue escrito en el 1996, años antes de hacerse famoso con lo que este libro no está escrito desde el confortable sillón del éxito aprovechando la visibilidad que la serie Dr. House le da a Laurie para escribir y vender cualquier cosa.
Ni mucho menos. El libro es bueno y simpático. Leyéndolo se da uno cuenta que Laurie ha tenido que aportar muchísimo al personaje del Dr. House.
¡ Cuando lo lees te crees que el mismísimo House es el protagonista !

La portada de la edición francesa es genial ¿no les parece? aunque hay que mirarla dos veces para comprender. Le va como anillo al dedo.

Dandole al Google, he visto que el original se titula The gun seller y que ha sido traducido al español con el titulo Una noche de perros. La portada en español es nefasta, nada atrayente y un poco idiota. Comparen por ustedes mismos.
La portada no hace al libro así que .... ¡Léanlo!

Eldest y Brisingr - Christopher Paolini

Hace unas semanas que acabé con estos dos (en inglés original).
Dentro de su género son libros muy buenos, pero claro, tienen que gustarte este tipo de libros para poder apreciarlos.
Yo leo de casi todo y me gusta este género aunque no soy un gran apasionado.

Sobre mi primer contacto con este tipo de literatura ya hablaré un una entrada que estoy preparando sobre el clásico El Hobbit.

Del primero Eldest hay una parte muy dinámica y atrayente, es la odisea del pueblo mientras que la parte del entrenamiento de Eragon y Saphira me aburrió.

De Brinsingr puedo decir más de lo mismo, bueno y basto, casi mil páginas que se leen bien rápido.

Este Christopher Paolini sorprende por su juventud y talento.




martes, 10 de febrero de 2009

Le Nouveau Voyage d´Hector - François Lelord

Como ya dije hace unos meses, iba a leer algo más del autor. Pues dicho y hecho.
Esta vez en francés que es la lengua original.
Aquí Hector se pone en marcha movido por conocer como la gente vive el paso del tiempo.
Es un tema interesante para (casi) todo el mundo incluido yo mismo.
Se disfruta un montón.
No es tan refrescante para quien ya leyó El Viaje de Hector pero si comparte la mayoría de las virtudes del primero y en especial ... es muy cortito.
Monsieur Lelord tiene la virtud de utilizar las palabras justas para lo que quiere decir. Ni una más ni una menos.

miércoles, 4 de febrero de 2009

El Quinto Día - Frank Schätzing

Este quito día es una novela muy curiosa y muy larga. Casi mil páginas.
Cuando la lees te crees te metes en un ambiente un tanto curioso. Es una mezcla de de películas hollywoodienses del estilo catástrofe natural como esas donde un meteorito va a golpear la tierra o un mega volcán va a explotar en algún punto recóndito de los Estados Unidos con el riesgo de aniquilar completamente la raza humana dejando a la faz de la tierra libre de esa especie tan molesta para las otras especies.


Aprecio muy especialmente las partes del libro en que se convierte un libro de divulgación científica del que se aprenden cosas del mar que no interesan a nadie más que a un puñado de oceanógrafos, geólogos y, claro está, … a mí mismo.
Lo mejor, el ritmo y la parte divulgación científica lo que no lo hace atractivo para la mayoría de la gente. Si no fuera por la esta faceta del libro, de seguro que lo hubiera abandonado. Lo peor es lo largo que es. Casi mil páginas. Esto le quita las ganas a la mayoría de la gente aunque a mí no.
Aunque personalmente lo aprecio el libro y he conseguido mantener el interés hasta el final… ¿me pregunto cómo ha vendido tantos libros el señor Schätzing?

Para compensar, en cierta manera el tiempo empleado en este libro, me he lanzado a leer cositas más cortas de las que escribiré algunas líneas en los próximos días.